Cosas así, como que la sonrisa se vaya expandiendo como una
tela cuando se rasga un poco más de lo que uno esperaba, una mordida que llega hasta
la sabia del árbol.
o el animal que vive en la mirada, en esa línea… podría ser
un lobo.
Siempre lo veo, hermosamente dormido en su cucha de
cobre, pero a veces además se despierta, se enciende y le da una electricidad magnética-profética,
casi que se vuelve anguila y sí, no hay dudas, me vio, no se por qué, no se por
qué hoy sí.
Difícil creer en otras formas.
Miro cosas así. Pequeñas, insectas, mini… pero
universos
las tengo de alguna manera, si es que tener significa algo
las vivo…
adentro
y algo muy poderoso, un punto azulado (aunque no sea azul)… su mini cielo.
Decido llevarlo y por suerte es mini, lo pongo en mi oído
derecho y siento que se expande por el resto de mi cuerpo, porque así son los
cielos, abiertos o “cosa de abrir” dice luis.