jueves, 19 de julio de 2012
lunes, 16 de julio de 2012
Estoy muerto. No me siento...
no como antes (esa palabra "antes" es una palabra de vida, solamente)
no como antes (esa palabra "antes" es una palabra de vida, solamente)
y sin embargo, sin ojos veo.
Permanentemente corro en la sabia del árbol antiguo, llego a ser yema y después (otra palabra de vida) exploto en fruto,
carne de mi carne, que alimentará y también envenenará.
La sangre vendrá siempre a renovar este cuerpo colectivo.
Por eso también huelo a mi presa, a kilómetros de aquí. Imposible evitar esta ansiedad y esta baba dulce en mis fauces.
Por eso también siento el helado río nocturno deslizarse por debajo de mis plumas de cisne.
átomo, ácaro, almeja, abeja, alimaña, ácido desoxirribonucleico, aleluya!
respirar...
inhalar/exhalar
inhalar/exhalar
...
no puedo extrañar nada, porque he dejado mi cuerpo
pero he entrado al tuyo,
suyo,
nuestro,
mío,
nuevamente.
Desde el vacío silencioso, el árbol canta.
Abrázalo.
Antes del fuego ya se habían preparado sus raíces.
Te digo todo esto para que sonrías, te lo digo a mí misma
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