viernes, 17 de agosto de 2012


Cosas así, como que la sonrisa se vaya expandiendo como una tela cuando se rasga un poco más de lo que uno esperaba, una mordida que llega hasta la sabia del árbol.
o el animal que vive en la mirada, en esa línea… podría ser un lobo.
Siempre lo veo, hermosamente dormido en su cucha de cobre, pero a veces además se despierta, se enciende y le da una electricidad magnética-profética, casi que se vuelve anguila y sí, no hay dudas, me vio, no se por qué, no se por qué hoy sí.
Difícil creer en otras formas.
Miro cosas así. Pequeñas, insectas, mini… pero universos
las tengo de alguna manera, si es que tener significa algo
las vivo…
adentro
y algo muy poderoso, un punto azulado (aunque no sea azul)… su mini cielo.
Decido llevarlo y por suerte es mini, lo pongo en mi oído derecho y siento que se expande por el resto de mi cuerpo, porque así son los cielos, abiertos o “cosa de abrir” dice luis.

jueves, 19 de julio de 2012

Tanto se fue que volvió a aparecer por el punto opuesto, a espaldas de lo que había dejado, lo cual evidencia la vocación de círculo de todo lo que nos rodea y constituye.

lunes, 16 de julio de 2012

Estoy muerto. No me siento...
no como antes (esa palabra "antes" es una palabra de vida, solamente)
y sin embargo, sin ojos veo.
Permanentemente corro en la sabia del árbol antiguo, llego a ser yema y después (otra palabra de vida) exploto en fruto, 
carne de mi carne, que alimentará y también envenenará.
La sangre vendrá siempre a renovar este cuerpo colectivo.
Por eso también huelo a mi presa, a kilómetros de aquí. Imposible evitar esta ansiedad y esta baba dulce en mis fauces.
Por eso también siento el helado río nocturno deslizarse por debajo de mis plumas de cisne.
átomo, ácaro, almeja, abeja, alimaña, ácido desoxirribonucleico, aleluya!
respirar...
inhalar/exhalar
inhalar/exhalar
... 
no puedo extrañar nada, porque he dejado mi cuerpo
pero he entrado al tuyo, 
suyo, 
nuestro, 
mío, 
nuevamente.
Desde el vacío silencioso, el árbol canta. 
Abrázalo. 
Antes del fuego ya se habían preparado sus raíces.
Te digo todo esto para que sonrías, te lo digo a mí misma